Qué conviene comer ante la presencia de diarrea
25 Junio, 2008
Cuando por algún motivo las personas celíacas no respetan su plan de alimentación, o consumieron involuntariamente alguna prolamina tóxica presente en trigo, avena, cebada o centeno, se produce una reacción inmunológica a nivel intestinal, que altera el funcionamiento de este órgano, dificultando la absorción de nutrientes.
Esos nutrientes no absorbidos, atraen agua y terminan siendo evacuados en forma de diarrea.
Ante esta situación, es muy importante, en primer lugar, reponer la pérdida de agua y electrolitos.
Por eso, en una primera etapa debe consumirse únicamente agua mineral sin gas, infusiones claras de té (sin leche ni endulzantes), mucílago de arroz; y caldos de frutas o verduras caseros, bien colados.
En una segunda etapa, y con el objetivo de ir progresando en la incorporación de energía, se optará por cereales aptos; por ejemplo: arroz y polenta, condimentados con aceite; y panes y galletitas elaborados con cereales aptos.
Si esto es tolerado sin inconvenientes, se progresa a la etapa siguiente; si no, se persiste con el consumo de líquidos, por lo menos durante la próxima comida y luego se intenta nuevamente la incorporación de los sólidos.
Si se puede progresar a la etapa siguiente, se incluyen alimentos con fibra dietética soluble; por ejemplo: puré de zanahoria, de manzana o de pera (sin cáscaras). También en esta etapa se puede comenzar a probar tolerancia a gelatinas, jaleas y quesos magros, de baja maduración.
A continuación, y siempre y cuando se hayan tolerado los alimentos de la etapa anterior y se vea que la diarrea va cediendo, se pueden incorporar las carnes, preferentemente blancas en primer lugar y luego las rojas. Ambas deben consumirse bien cocidas y al principio bien subdivididas, como por ejemplo en pan de carne, albóndigas y hamburguesas, todos caseros.
Por último pueden irse incorporando paulatinamente los otros alimentos que forman parte de la alimentación habitual (leche, vegetales, frutas con sus cáscaras, hortalizas crudas, etc.), evitando de por vida los que contengan T.A.C.C.