La enfermedad celíaca, ¿es una alergia al gluten?
17 Octubre, 2008
Nuestro organismo posee al sistema inmunitario, que nos defiende contra todo elemento extraño, ya sean virus, bacterias o determinados alimentos o grupos de ellos. En algunas personas, probablemente por razones genéticas, ciertos alimentos son reconocidos por el organismo como “peligrosos”, y entonces se defiende actuando contra ellos, lo que provoca reacciones indeseables.
Las reacciones adversas a los alimentos se confunden frecuentemente con las alergias alimentarias. La alergia alimentaria es una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una sustancia que es bien tolerada por el resto de individuos. Esta reacción está producida por las inmunoglobulinas tipo E (Ig E) desarrolladas por el sistema inmunológico frente a esta sustancia no tolerada. El alérgeno provoca una serie de reacciones en cadena en el sistema inmunológico, entre ellas la producción de anticuerpos. Dichos anticuerpos provocan la segregación de sustancias químicas, como la histamina, que produce varios síntomas, como picazón, tos o trastornos respiratorios. Frecuentemente las alergias a los alimentos se heredan, y normalmente se identifican en los primeros años de vida.
La intolerancia alimentaria, en cambio, no es una reacción alérgica, pero sí constituye un efecto indeseable producido por la ingestión de un alimento determinado. Es también conocida como una “alergia escondida” en la medida en que la reacción es menor a la de una alergia definida clásica y la persona no es consciente de que se ha producido porque no se manifiesta rápidamente en forma de sarpullidos, vómitos, diarrea o dolores intensos de estómago. Sin embargo, estos síntomas pueden aparecer más lentamente y por eso no se asocian a algo ingerido varias horas antes o un alimento ingerido de manera regular. Por ello, ante el desconocimiento de las repercusiones que tiene su consumo para el organismo, se lo sigue incluyendo en la dieta y la salud se irá deteriorando progresivamente. Cuando el sistema digestivo no puede tolerar un alimento, o un grupo de ellos, el resultado puede ser un trastorno gastrointestinal más o menos grave.
Por tanto la alergia alimentaria se caracteriza por una reacción que se produce de forma muy clara, definida y tipificada, mientras que en la intolerancia alimentaria el proceso de rechazo a un alimento se produce de forma más lenta y “discreta”.
Mientras que las personas que tienen realmente alergias alimentarias necesitan generalmente eliminar el alimento causante de su dieta, las personas que sufren una intolerancia pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o del componente alimenticio, sin que se den síntomas, excepto en el caso de personas con gran sensibilidad al gluten, como es el caso de las personas celíacas.