Cocinando para los celíacos
7 Mayo, 2009
Aquí va una serie de consejos para tener en cuenta a la hora de cocinar en el caso que uno de los comensales sea celíaco:
Es preferible preparar primero los platos sin gluten: tanto la preparación, como el cocinado, el horneado… Evitaremos posibles contaminaciones.
- Si se cocinan pastas con y sin gluten, se deben hervir primero las que no contienen gluten y una vez cocinadas se puede utilizar la misma agua para el resto de las pastas, o bien hervirlas en recipientes separados; no se debe utilizar la misma cuchara para revolver los dos tipos de pastas
- No se debe freír con un aceite que ya se haya utilizado para freír rebozados. En todo caso, freiremos primero los rebozados sin gluten y luego los rebozados con gluten. Convienen freidoras separadas.
- Antes de amasar limpiar muy bien la mesa y las superficies.
- Cuando toquemos un producto con gluten (pan, harinas…), lavarse las manos antes de tocar un producto que no contiene gluten.
- No utilizar mantecas que se hayan utilizado para untar pan o galletas con gluten.
- Cuando compre algún tipo de fiambre, pedir que limpien la máquina y que separen las 2 primeras lonjas, porque es probable que antes cortaran en ella fiambres con gluten.
- Si se prepara algún cocido con lentejas… y se pone algún embutido dentro, éste deberá ser sin gluten. No basta retirarlo a la hora de servir el plato al celíaco.
- Si se hace un asado, tener la precaución de no juntar en la parrilla los alimentos que puedan contener gluten (chorizos, morcilla, etc), con las porciones de carne que consumirá el celíaco, para no contaminar la carne con gluten.
No es necesario un “menú especial para celíacos”, sino que podemos optar por adaptar los platos de todos a la dieta del celíaco, exceptuando los productos específicos (pan, pasta…) Recordemos que los productos aptos para los celíacos son también aptos para los no celíacos y, seguramente, más sanos y de mejor calidad.
Es evidente que ofrecer un menú también para celíacos constituye un nuevo reto para los profesionales de los restaurantes. Hay diversas formas de enfocar este reto: desde la más sencilla, que consistirá en ofrecer una carta que detalle la presencia de gluten en los platos; hasta la ideal, que será ofrecer una carta completa y abierta para los celíacos.
Utilizar cubiertos distintos para remover la comida que está en el fuego de las personas celíacas de la del resto de la familia.
• No cortar el pan sin gluten con el mismo cuchillo que el pan normal ni tampoco sobre la misma tabla.
• Cuidado con la manteca, si toda la familia introduce el cuchillo en la manteca con la que después se untará el pan de trigo, quedarán restos del pan de la misma.
• Algo parecido sucede con la mermelada.
• Ojo con la reutilización del aceite donde previamente se han hecho croquetas, calamares o cualquier frito que lleve harina de trigo. Consejo: poner siempre una etiqueta al aceite que se piensa reutilizar para saber qué se ha cocinado antes con él.
• La limpieza del horno, donde se cocina de todo y para todos, con o sin gluten, es siempre muy importante. Conviene limpiar bien y no mezclar nunca alimentos con y sin gluten.
• Etiquetar aquellos productos sin gluten que se hayan vaciado de latas ( por ejemplo, salsa de tomate) en potes de cristal para saber exactamente qué marca de producto contienen.
• Separar en el congelado en recipientes distintos aquellas recetas caseras sin gluten que hayamos cocinado y etiquetarlas convenientemente.
• Si utiliza tostador, éste debe estar bien limpio antes de usarlo con alimentos sin gluten. También se puede cubrir con papel de aluminio para evitar la contaminación.
• Cuando utilice batidora, lavar bien las paletas y pasar un trapo húmedo a la máquina.
