Carencia de Hierro en las personas celíacas
20 Junio, 2008
Una de las complicaciones más importantes que suelen sufrir los pacientes celíacos debido a la malabsorción de nutrientes es la carencia de hierro y la consecuente anemia ferropénica.
El hierro es un nutriente que se encuentra presente en los alimentos, en dos formas distintas: hemínico y no hemínico. El primero está fundamentalmente en las carnes rojas y blancas y el segundo, en las hortalizas de color verde oscuro, los cereales integrales, las legumbres y las frutas secas.
Este nutriente es vital para nuestro organismo. Una de sus funciones es formar parte de la hemoglobina, una proteína que se encarga de transportar el oxígeno a todas las células del cuerpo. Además, es componente de diversas enzimas y un mineral esencial en los mecanismos de defensa.
El aporte de hierro se requiere durante toda la vida, aunque hay momentos en los que su requerimiento es mayor. Por ejemplo, la niñez y la adolescencia (debido al crecimiento).
Si el hierro no se ingiere en la cantidad que nuestro organismo lo necesita; o se ingiere, pero no se absorbe adecuadamente, se padecerá la carencia este nutriente, que provoca anemia ferropénica. Este déficit nutricional produce dificultades en el transporte de oxígeno hacia las distintas células y ocasiona diversos daños en nuestro organismo.
Algunos de los síntomas más claros y evidentes de la falta de hierro son:
- Alteraciones menstruales
- Baja tensión arterial
- Debilidad
- Disminución del apetito
- Dolor de cabeza
- Fatiga
- Fragilidad de uñas y cabello
- Irritabilidad
- Manifestaciones cardiocirculatorias
- Manifestaciones neurológicas
- Mareos
- Palidez
- Palpitaciones
- Somnolencia
Por estas causas, es muy importante una vez hecho el diagnóstico de la enfermedad celíaca, ejecutar el tratamiento lo antes posible para evitar un daño mayor en la mucosa intestinal o recuperar la integridad intestinal dañada. Esto permitirá mejorar la absorción de nutrientes, entre ellos del hierro.
A veces, también es necesario implementar un tratamiento con hierro en forma medicamentosa, para revertir los daños. Aunque se debe tener en cuenta que si el déficit de este mineral ocurrió durante los primeros años de vida y se prolongó cierto tiempo, puede haber daños que ya sean irreversibles.